Un día cualquiera… un día especial

Me gusta levantarme cada mañana y sentir que tengo todo un día nuevo por delante, miro a mi hijo todavía dormido y lo beso lentamente para despertarlo y regalarle ese nuevo día, la recompensa primera de la mañana: su sonrisa y sus mimos, me llena de energía para enfrentarme a lo que me depara el presente y que con gusto recibo.

Recibir por sorpresa una llamada, mirar el móvil y ver ese mensaje esperado, sorprenderme riéndome yo sola del recuerdo de una conversación agradable, oler un perfume evocador, sentir el café caliente como entona el comienzo del día, pelear con la vida que a veces pone las cosas del revés, hacer una parada para estirar las piernas y sentir el sol en mi cara, disfrutar de una buena comida, descansar a medio día para seguir la jornada, reencontrarme con mi hijo a la salida del cole, disfrutar de la compañía de la gente que quiero y que me quiere, compartir el día a día y las ilusiones que mueven nuestras vidas, relajarme, escuchar música, leer, pasear, dar un paseo en bici, jugar, aprender día a día. Pienso en lo importante que es compartir esas experiencias, disfrutar de lo pequeño, del día a dí,a, del aquí y ahora como si fuera el mejor de nuestra vida. Un beso a todo el mundo que compartís la vida conmigo. Gracias por estar ahí

Un beso

Contra La Seducción  (Bertolt Brecht)

No os dejéis seducir:

no hay retorno alguno.
El día está a las puertas,
hay ya viento nocturno:
no vendrá otra mañana.
No os dejéis engañar
con que la vida es poco.
Bebedla a grandes tragos
porque no os bastará
cuando hayáis de perderla.
No os dejéis consolar.
Vuestro tiempo no es mucho.
El lodo, a los podridos.
La vida es lo más grande:
perderla es perder todo.